Museo de bolsillo (o algo así)
De portafolio de artista a cartas coleccionables
Un día, un profesor de la facultad de artes me enseñó orgulloso su carpeta de goblins de Magic: The Gathering y me dijo algo así como que una carpeta de cartas es parecida a una galería de arte; incluso tiene una especie de curaduría. Esas palabras me rondaron un tiempo la cabeza hasta que finalmente, dejando para el último las tareas de mi materia de diseño de portafolio, entré en pánico: no sabía exactamente cómo hacer un portafolio a mi estilo (nunca había puesto mucho empeño en hacer uno).
Revisando ensayos y portafolios de otros artistas, vi que no se requería ser muy formal; podía saltarme bastantes protocolos si no iban conmigo y no había muchos límites en cuanto a lo que podía hacer de manera estética, por lo que decidí acomodar mi obra reciente al tamaño de cartas estándar, imprimirla y meterla en sobres para regalarla como objeto de colección. Si me lo preguntan, es un concepto poético, hasta romántico de algún modo: el tener tu propio museo en tu mochila o en tu bolsillo, con las obras que te gustan y ordenado a tu modo, es algo muy especial.
Como jugador de rol y de Magic: The Gathering, he estado siempre muy cerca de las cartas como objeto lúdico: para competir e intercambiar con amigos o como oráculo en los juegos de rol. Me han acompañado desde mi infancia, cuando jugaba Yu-Gi-Oh!, y ahora me acompañan cuando exploro mundos más allá del nuestro. Se sabe que el tarot comenzó a utilizarse como oráculo más o menos en el siglo XVII; antes de eso solo se usaba para juegos de cartas y, aun así, parece como si hubiera estado ahí mucho tiempo atrás. El uso de cartas como oráculo es una herramienta no solo para el ámbito místico, sino también para el creativo, como herramienta narrativa.
En mis viajes a través de los juegos de rol, las cartas me han servido como mapa, creando y dando forma al terreno que exploro, a los personajes que encuentro en mi camino y a los retos que he de afrontar. Y no hablo solo del tarot: actualmente existen muchos tipos de cartas que se usan para generar ideas y construir mundos, desde las cartas narrativas diseñadas para ese propósito específico hasta los ya mencionados TCGs (trading card games), y, por qué no, las cartas de monas chinas. Por eso quiero aportar mis propias cartas para este propósito (o simplemente para coleccionar). Espero que la gente a la que les lleguen estos sobres de cartas decida darles una oportunidad para generar sus propias ideas y explorar sus propios mundos.
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