Museo de bolsillo (o algo así)
De portafolio de artista a cartas coleccionables Un día, un profesor de la facultad de artes me enseñó orgulloso su carpeta de goblins de Magic: The Gathering y me dijo algo así como que una carpeta de cartas es parecida a una galería de arte; incluso tiene una especie de curaduría. Esas palabras me rondaron un tiempo la cabeza hasta que finalmente, dejando para el último las tareas de mi materia de diseño de portafolio, entré en pánico: no sabía exactamente cómo hacer un portafolio a mi estilo (nunca había puesto mucho empeño en hacer uno). Revisando ensayos y portafolios de otros artistas, vi que no se requería ser muy formal; podía saltarme bastantes protocolos si no iban conmigo y no había muchos límites en cuanto a lo que podía hacer de manera estética, por lo que decidí acomodar mi obra reciente al tamaño de cartas estándar, imprimirla y meterla en sobres para regalarla como objeto de colección. Si me lo preguntan, es un concepto poético, hasta romántico de algún modo: el ...